• Hay que estar bien alerta con todo intento de enmarcar un conflicto como es en este caso el de género, especialmente si se trata de uno con apariencia progresista.
  • La trabajadora actual vive en un mundo globalizado, víctima de la precariedad laboral y solo pudiendo sentirse parte de un proceso económico, sin una identidad cultural a la que aferrarse.
  • El sexo, el género, binario o no binario, fluido... tras el auge de luchas como la feminista o por la libertad sexual, muchas han sido las realidades de este tipo que se han puesto sobre la mesa.
  • Es importante retener 2 concepciones de la naturaleza del ser humano, la social, que constituye la base de la educación, y la política, que contribuye a la extensión de susodicha educación; porque, son 2 elementos fundamentales en la construcción y salud del sistema democrático.
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18 junio 2015

Las 15 Mejores Sonatas para Piano del Clasicismo


1 - Ludwig van Beethoven - Op.27 No.2 Sonata No.14 'Moonlight'

Una de las producciones para teclado solista más sobresalientes de todos los tiempos -probablemente solo cuestionada por la sonata en si bemol de Franz Liszt- y la más famosa, debido a su primer movimiento.

La obra fue dedicada a la condesa Giulietta Guicciardi, una alumna de Beethoven que logro hacerlo disfrutar de un poco de felicidad después de años de soledad y tristeza. Por desgracia para el maestro, nunca pudo contraer matrimonio con ella.

El apodo de Claro de Luna apareció después de la muerte del autor, surgiendo del poeta alemán Ludwg Rellstab, quien comparó el primer movimiento con el claro de luna del Lago de Lucerna.

Como todos conocemos el inicio de la sonata, facilitaré el tercer y último movimiento, a mi parecer tan memorable como el primero.


2 - Ludwig van Beethoven - Op.106 Sonata No. 29 'Hammerklavier'

Con el sobrenombre de 'Gran Sonata para piano de Martillos', Beethoven presenta una de las sonatas más largas jamás compuestas (entre 40 y 50 minutos) y, para muchos, la pieza más difícil del repertorio pianístico.

En su publicación la acogida por parte del público fue nula y ningún pianista se atrevía a enfrentarse a tal obra. Al acabarla, el compositor se dijo para sí mismo que ya sabía componer y que esta obra no daría problemas a los pianistas que la ejecutaran 50 años tras su composición. Pero la realidad es que incluso 100 años después no se creía que la obra hubiese sido ejecutada correctamente. Se considera que fue Franz Liszt el primero en demostrar que se trata de una obra ejecutable.


3 - Ludwig van Beethoven - Op.57 Sonata No.23 'Appassionata'

El compositor llevó la virtuosidad pianística a un nuevo nivel de complejidad, y la fusionó con su nuevo estilo heroico mostrado también en la Sinfonia No.5 con esta violenta y apasionada sonata, una de sus favoritas del género.


4 - Wolfgang Amadeus Mozart - K.331 Sonata No.11

La más famosa y elevada sonata para piano que Mozart llegó a componer. La obra se inicia con un tema con siete variaciones muy agradable seguido de un animado minueto. Finalmente, la obra es encumbrada por la celebérrima 'marcha turca', la cual imita el sonido de las bandas turcas de Jenízaros.


5 - Ludwig van Beethoven - Op.13 Sonata No.8 'Pathetique'

La mejor sonata de la etapa inicial de Beethoven. Es considerada una obra fundamental en la producción pianistica, entre otros méritos, por ser de las primeras de corte pre-romántico. En el primer movimiento de esta sonata aparece por primera vez una introducción 'grave', que suscita elementos de dolor atenuados por momentos de luz.

El segundo y tercer movimiento son muy conocidos y poseen una gran belleza.


6 - Muzio Clementi - Op.50 no.3 'Didone Abbandonata'

La obra maestra de un genio olvidado. El primer movimiento es uno de los mayores logros del clasicismo al teclado, de una expresividad inaudita. Al igual que las últimas sonatas de Beethoven, son en gran parte de corte romántico.


7 - Wolfgang Amadeus Mozart - K.310 Sonata No.8

Escrita en París tras la muerte de la madre del compositor. Figura entre las mejores obras para piano del clasicismo temprano.


8 - Franz Joseph Haydn - Hob. XVI:49 Sonata No.59

Sonata que marcó el  inicio de la madurez del estilo de Haydn. Me gustaría recomendar también la Sonata 32 del compositor, la cual se ha quedado a las puertas de entrar en la lista.


9 - Ludwig van Beethoven - Op.31 No.2 Sonata No.17 'Tempest'

Al igual que con su sonata "Moonlight", el sobrenombre de ésta no surgió hasta después de la muerte del autor. El nombre viene dado por su primer biógrafo Anton Schindler, quien afirmó que Beethoven se inspiró en la obra homónima de William Shakespeare, aunque los expertos no están seguros de que sea cierto. Aunque el titulo quizás haga referencia a la obra del dramaturgo inglés, el carácter apocalíptico del primer movimiento de la sonata parece representar la furia inestable de una tormenta.


10 - Wolfgang Amadeus Mozart - K.282 Sonata No.4

Compuesta alrededor del año 1774, esta es la primera sonata sobresaliente que escribió el compositor. Tanto su datación como su clasificación como sonata No.4 han sido puestas en duda en varias ocasiones.



11 - Jan Ladislav Dussek - Op.77 'L'invocation'


12 - Leopold Kozeluch - Op.20 No.3


13 - Ludwig van Beethoven - Op.53 Sonata No.21 'Waldstein'


14 - Muzio Clementi - Op.50 No.2


15 - Wolfgang Amadeus Mozart - K.545 Sonata No.16



25 mayo 2015

Compositores Clásicos: La Obra de Franz Joseph Haydn - Cuartetos de Cuerda y Otros


"La medida en que la genialidad puede existir en un hombre que es meramente virtuoso, Haydn la tenía. Él llegó tan lejos como permiten los limites que establece la moralidad al intelecto."

                                                               Friedrich Nietzsche


La piedra angular de la obra de Franz Joseph Haydn es la sinfonía, como quedó claro en la entrada anterior. Pero como ya sabrán algunos de ustedes, sus éxitos y aportaciones no se limitan solamente a ésta, hay hasta quien afirma que sus cuartetos de cuerda u obras vocales son de igual o mayor importancia dentro de la historia de la música.

Cuartetos de Cuerda


El genio vienés se volcó en los conjuntos de cámara para sus inventivas composiciones. Resumió valores tradicionales y, sobretodo, fijó los nuevos estándares más tarde conocidos como clásicos. Compuso trios de cuerdas, conjuntos de cuerda con piano e incluso con instrumentos de viento, pero fue con el cuarteto de cuerda con el que el maestro generó una nueva forma y lenguaje que aún se utiliza en la actualidad. La gran dificultad que enfrentó Haydn con el cuarteto de cuerda fue que -a diferencia de la sinfonia, la sonata o la ópera- no existían ejemplos anteriores en los que basarse, así que se puede afirmar que fue el verdadero creador del género.


La idea de asociar cuatro voces solistas viene del barroco, con la sonata a cuatro utilizada por Händel ,por ejemplo. Pero el mérito del compositor fue conseguir el perfecto equilibrio resultante de la tímbrica de los cuatro instrumentos y de la individualidad de cada uno de ellos. En el barroco el cello se limitaba a hacer de bajo continuo.


Compuso 68 cuartetos, los mejores sin lugar a duda son: Op.76. No.3 "Emperor" y No 4 "Sunrise". También destacaremos los Op.50 No.1, 4, 5,  Op.64 No.5 "The Lark", Op.74 No.3 "The Rider".


Conciertos y otros


Los conciertos para instrumentos solistas de Haydn fueron compuestos mayormente en su juventud y muchos de éstos se han perdido. Si se compara con la producción sinfónica o de cuartetos en su período de madurez, es poco significativa.


En su totalidad el repertorio que se conserva consta de once conciertos para órgano o clave, cinco conciertos para lira organizzatas (instrumento parecido al organistrum medieval pero en forma de guitarra), cuatro para violín, dos para cello, uno para trompa y otro para trompeta. Existen más conciertos atribuidos a Haydn, pero la dudosa autenticidad de éstos los excluye de la lista.


Destacaremos el Concierto No.1 para cello, el Concierto para Trompeta Hob.VIIe:1 y el concierto para Trompa Hob.VIId:3.

Quiero hacer mención en este apartado de la composición religiosa a "Las siete últimas palabras de Cristo en la cruz", inicialmente ideada para un cuarteto de cuerda y posteriormente convertida en un oratorio -con meditaciones escritas por el propio compositor- y finalmente publicada para orquesta. Una de mayores obras maestras de Haydn. Recomiendo encarecidamente la interpretación dirigida por Jordi Savall.


Sonatas para Teclado


Ensombrecidas por el peso descomunal de las sonatas para piano del virtuoso Mozart y, sobretodo, del heroico Beethoven, las composiciones del maestro vienés han quedado en la sombra para el público medio.


Probablemente enfocadas hacia la exploración teórica, las 62 sonatas para teclado que compuso, partiendo inicialmente del divertimento, no suponen un gran avance en la técnica y expresividad del género, pero son un buen ejercicio de estilo Haydniano.

Las más destacables son la No.59 XVI:49 y la No.32 Hob.XVI:32. Las variaciones en fa menor son también remarcables.


Obra Vocal


Después de la composición de sus primeros oratorios -"Las siete últimas palabras" y "Il ritorno di Tobia"- y quedando totalmente fascinado con la representación de "Israel" y "El Mesias", de Georg Friedrich Händel en el festival Händel celebrado en la Abadia de Westminster en 1791, Haydn compuso sus dos últimos oratorios: "Las Estaciones" y "La Creación; piezas capitales del género con las cuales Haydn mantuvo viva la forma del Oratorio, prácticamente olvidada en el clasicismo.

La creación es, concretamente, considerada como la culminación del genio Haydniano.


Para la música sacra, la segunda mitad del siglo XVIII fue una época de sequía, aunque gracias a las aportaciones de Haydn a ésta no quedó un vació total de música religiosa. En total compuso 14 misas, de las cuales la más importantes es la llamada "Nelson Mass" seguida de las "Mariazeller Messe" y "Missa Sancti Nicolai".


Su producción de cantatas -tanto sacras como seculares- no fue muy asidua ni en el compositor ni en el propio clasicismo. Aún así compuso una cantidad notable de ellas. Las más importantes son las llamadas"Arianna a Naxos", "Berenice, che fai" y "Qual Dubbio Ormai".


Aparte de todas las obras vocales mencionadas compuso 50 lieds para voz y piano, de los que destacan los 24 lieders alemanes, 14 canzonette inglesas y una docena de óperas italianas compuestas al servicio de los Esterházy, aunque estas últimas son poco importantes y apenas forman parte del repertorio operístico actual.



21 mayo 2015

Compositores Clásicos: La obra de Franz Joseph Haydn - Sinfonías


"Escuché más de lo que estudié... por eso, poco a poco,
mi conocimiento y habilidad se desenvoluparon"


Si existe una sinfonía clásica, ésta surgió sin duda alguna gracias al talento y trabajo incansable de Franz Joseph Haydn. A diferencia del cuarteto de cuerda, éste no creo la sinfonía en sí, pero la desarrollo con una originalidad única en un recorrido de 104 composiciones.

El esquema equilibrado y homogéneo que adoptó logró sobrevivir a sinfonías posteriores a las de Beethoven, en obras -bajo modificaciones y la lógica evolución- como las de los románticos Felix Mendelssohn, Johannes Brahms o Anton Bruckner.

Las sinfonías del autor han sido divididas por los estudiosos en diferentes períodos y cabe destacar que la numeración es posterior a la muerte del compositor, por lo que no siguen el orden cronológico en que fueron compuestas:

Sinfonías Morzin (1757-1761)


Período inicial cuyo origen es la primera obra sinfónica del compositor, en 1757, bajo el mandato del conde Morzin en palacio. Éste duraría cuatro años y Haydn compondría alrededor de 13 sinfonías, de las cuales destacaremos las No.1-4 y No.27.


Las sinfonías de este período son de corta duración. Con el paso del tiempo el compositor irá alargando la duración y magnitud de sus sinfonías, labor que tras su muerte seguiría Beethoven de forma indirecta.


Sinfonías Eisenstadt 


La estancia del compositor en Eisenstadt se ha dividido en tres sub-períodos dada la gran producción que el maestro llevó a cabo como kapellmeister en la residencia de la familia Esterházy.

Primer Período (1761-1765)


Muchas de las sinfonías de Haydn en este período se estrenaron en veladas musicales para la familia. Se conserva documentación importante sobre las actividades musicales del compositor y del conjunto que dirigía en el palacio de los Esterházy. En total compuso una veintena de éstas, destacando las tres primeras -No. 6 "Le Matin", No. 7 "Le Midi" y No. 8 "Le Soir"-, combinando el concierto grosso con el divertimento, el concierto, la suite y la sinfonía, formando el único ciclo de la producción sinfónica de Haydn.


En aquella época los compositores intentaban proporcionar una variedad constante de estructuras y texturas utilizando todos los recursos posibles para conseguir obras diferentes y evitar repetirse. Un ejemplo claro de ésto ocurrió en 1763, cuando la orquesta personal de Haydn fue ampliada con 4 intérpretes de trompa, aprovechándolo el maestro para componer la sinfonía No.13, una obra que explota los instrumentos de viento, o en 1974, cuando escribió las No. 21 y No. 22 con estructura de sonata da chiesa (forma barrica diseñada para ser interpretada en templos).


Segundo Período (1766-1774)


Punto de inflexión en el estilo del compositor. Éste se volvió más introspectivo y apasionado. A partir de este momento Haydn empieza a utilizar tonalidades menores añadiendo tensión a la armonía de sus obras. En estos años surgió una tendencia a volver a utilizar el contrapunto propio del barroco (considerado anticuado en todos los ámbitos excepto en la música sacra).


Este contrapunto juega cada vez un papel más importante en la música del austriaco, tanto en las sinfonías como en los cuartetos de cuerda.

Tras la muerte de su predecesor en la corte ha de ocuparse también de la composición de música sacra y decide centrarse más en los cuartetos, forma que tenía un poco olvidada. De las 25 compuestas en esta etapa, las más destacadas son la No. 26 "Lamentatione", No. 49 "La passione", No. 59 "El fuego", No. 44 "Sinfonia funebre" y No. 45 "Farewell".


Tercer Período (1775-1784)


Período poco innovador en el terreno de la sinfonía, que cada vez ocupa menos lugar en la producción del músico vienés. A partir de 1775 la ópera comienza a asumir un papel muy importante en Esterházy con Haydn a la dirección de los dos teatros del príncipe, con lo que apenas tenía tiempo para componer.

Compuso 19 sinfonías durante este período, la mayoría bastante superficiales, aunque con la típica perfección del compositor. Destacaremos la No. 53 "L'impériale", No. 63 "La Roxelane" y No. 73 "La Chasse".


Sinfonías de París (1785-1786)


En Francia, la música de Haydn poseía gran prestigio desde la década de los sesenta y algunas de sus sinfonías se habían estrenado en París obteniendo un éxito acaparador durante la primera mitad de los ochenta. En base a esto, el conde de Ogny (un importante impulsor de la composición musical de la época) junto con la Loge Olympique, le encargaron la composición de seis obras sinfónicas. Para asegurarse la aceptación de su petición ofreció una cantidad de dinero elevadísima, que dejó sin palabras al compositor, que hasta la fecha no había ganado dinero por la composición de sus obras.

Las sinfonías de este período son las No. 82-87, de las cuales destacaremos, aún siendo todas de una calidad similar, las No. 82 y No. 83. No cabe duda que el éxito de las sinfonías fue atronador.


Sinfonías Tost (1787)


Este corto período viene marcado únicamente por dos piezas, las cuales causaron múltiples dolores de cabeza al compositor, ya que tuvo problemas con su edición y publicación. Johann Tost, un violinista de su orquesta, fue el causante de los problemas. Estas dos obras sinfónicas, las No. 88 y No. 89, son de una calidad equiparable a las de París. La más notable de ellas es la 88.


Sinfonías del conde d'Ogny (1788-1789)


Impresionado por las sinfonías de París, el conde Ogny le encargó a Haydn la composición de tres obras para su goce personal, que serían las No. 90-92. A la vez, el príncipe de Oettingen-Wallerstein Krafft-Ernst le encargó otras tres. Al  no tener tiempo para componer tantas obras, envió las mismas a los dos señores. Krafft-Ernst se dio cuenta pero confiando en la inocencia de Haydn le invitó para conocerlo y le encargó tres sinfonías más. La respuesta del compositor, sin embargo, fue entregar cuatro en vez de tres, concretamente las No. 93 y No. 96-98. De las siete obras de éste período sobresale con méritos la no.92.


Sinfonías de Londres (1791-1795)


Los dos viajes del compositor a Londres significaron, además de la más grande fama de la que había gozado nunca el compositor en toda Europa, la confección de las últimas doce sinfonías - de Londres o Salomon- de su generoso catálogo: las No. 93-104 y la sinfonía concertante Hob.I. 105.


Haydn se encontró en la ciudad con un nuevo marco para desarrollar su potencial artístico, con nuevos retos y el motor expresivo más libre que nunca. Con un gran número de recursos, consiguió alzar su lenguaje sinfónico a un nivel superior. Por ejemplo, con el uso de instrumentos solistas aislados e independientes de la masa orquestal o la inclusión de trompetas y timbales en los movimientos lentos para dar más calor a las melodías.

La genialidad de las tres últimas, las No. 102-104 (aún siendo todas las de este período de una calidad superior), suponen la cumbre de su arte sinfónico.



20 mayo 2015

Compositores Clásicos: Franz Joseph Haydn


"No había nadie cerca para confundirme,
 así que fui forzado a ser original"


Franz Joseph Haydn  fue un compositor austriaco nacido en 1732 -en pleno barroco- y fallecido en 1809 -cuando aparecían las primeras señas del romanticismo. Es considerado uno de los más influyentes músicos de la historia junto con Giovanni Pierluigi da Palestrina, Claudio Monteverdi o Richard Wagner, entre otros.

La basta obra del compositor (1195 composiciones) fue clave en la evolución del estilo clásico. Compuso generalmente de forma autodidacta y en casi todos los géneros y formas musicales del momento, aunque su mayor contribución fue a la música instrumental, estableciendo los estándares de la sinfonía, la sonata y el cuarteto de cuerda que tanto servirían a su amigo Wolfgang Amadeus Mozart y a su alumno Ludwig van Beethoven para sus obras tempranas.


Nacido en una familia humilde, Haydn recibió educación musical elemental al presentar un prometedor futuro gracias a su excelente voz. Cantó durante 9 años en el coro de la catedral de San Esteban de Viena hasta que, al madurar ésta, fue despedido. Entonces sobrevivió tocando en conjuntos y enseñando música.

Estudió leyendo tratados sobre música, hasta que la cantante Nicola Porpola le ayudó a perfeccionar sus habilidades de compositor. Después de conocer a gente influyente, fue nombrado director de música del conde Morzin en 1759 y a los dos años, gracias a su primera sinfonía, fue segundo maestro de capilla de la corte de los Esterházy (rica familia Húngara).

Durante los siguientes 30 años, Haydn fue apoyado por los Esterházy, concretamente por Nicolás Esterházy, el mecenas más importante del compositor, de quien recibió todo lo necesario para desarrollar su arte. Llegaron a proporcionarle su propia pequeña orquesta, con la que compuso un extenso catalogo de composiciones, entre ellas sus notables sinfonías de París o la importante obra sacra instrumental "Las siete últimas palabras de Cristo en la cruz". Aún con todas las facilidades que pudiese desear, Haydn tenía la responsabilidad de componer música para cada ocasión, dirigirla e interpretarla con miembros de su orquesta personal y montar óperas y conciertos varias veces por semana.

En 1790 murió Nicolás, y su sucesor, sin gusto por la música, despidió a todos sus músicos. Tras esto, el compositor aceptó una oferta de un empresario musical alemán para viajar a Inglaterra y dirigir sus nuevas sinfonías con una gran orquesta, cuyos conciertos recibieron una asistencia masiva. Sus viajes a Inglaterra serían reiterados, componiendo más adelante su ciclo definitivo "Sinfonías de Londres", y el cuarteto Reiter. Entre visitas, también dio clases de contrapunto a Ludwig van Beethoven en Viena, aunque éste se mostró insatisfecho con Haydn como profesor.


Finalmente, en 1795, el compositor decidió quedarse en su tierra natal hasta su muerte y se dedicó a la composición de obras sacras para coro y orquesta, después de quedarse maravillado con obras como el Mesias de Georg Friedrich Handel. De entre éstas compuso los oratorios "La Creación" y "Las Estaciones". En su etapa final vienesa también creó música instrumental, como el famoso concierto para trompeta y orquesta y los últimos cuartetos de cuerda, de donde surgió el actual himno de Alemania.


En 1802 su salud se deterioró por una vieja enfermedad y le impidió componer más, lo cual significó un golpe muy duro para él, que reconoció que en su mente las ideas de nuevas obras fluían con facilidad.

Haydn murió a los 77 años de edad mientras su ciudad era atacada por las tropas de Napoleón Bonaparte. Fue enterrado en el cementerio del suburbio donde había vivido y dos semanas después tuvo lugar un servició fúnebre en el que se interpretó el Réquiem de Wolfgang Amadeus Mozart. En 1932, Paul Esterházy le construyó un mausoleo de mármol en la iglesia Bergkirche, en Eisenstadt.




06 abril 2015

Compositores Clásicos: Leopold Kozeluch



Leopold Kozeluch, nacido en 1747 y fallecido en 1818, fue un compositor y profesor checo prácticamente postergado en la actualidad.

Kozeluch legó más de 400 composiciones -entre ellas alrededor de 30 sinfonías, 22 conciertos para piano y más de 20 sonatas para teclado-, pero muchas de sus obras aún no han sido interpretadas o grabadas en nuestro tiempo.

La mayoría de sus obras son de corte clásico, pero las más tardías ya muestran, como las de su contemporáneo Wolfgang Amadeus Mozart, los primeros brotes del pre-romanticismo.


Nació en Velvary, una pequeña villa de la República Checa, y fue bautizado como Jan Antonin. Posteriormente cambió su nombre a Leopold Anton para distinguirse de su primo y profesor Johann Antonin Kozeluch.

En 1771 compuso su primera obra, un ballet para el teatro nacional de Praga, seguidas de otras 25 para las siguientes sesiones del teatro.

En los años 1780 ganó reputación de gran pianista y le ofrecieron la posición de Wolfgang Amadeus Mozart en Salsburgo, la cual rehusó. Tras la muerte de Mozart aceptó su posición como compositor de la corte en Praga.

En sus últimos años se acrecentaron las criticas reaccionarias sobre el carácter prolífico del compositor, sobre sus obras enfocadas hacia el romanticismo musical y el continuo uso que hacía del término 'trio sonata' para nombrar sus tríos para piano.


Para terminar, únicamente queda decir que podemos esperar a que la vida y obra de este notable compositor salga de la sombra del olvido (ni siquiera tiene página en castellano en la wikipedia) para valorarla en su plenitud y poder colocar a Leopold Kozeluch en el lugar que se merece.

Obras Importantes


Sonatas para Pianoforte

De sus sonatas para teclado destacaremos las últimas que escribió para el piano. Éstas son las Op.20 No.3, Op.26 No.3, Op.15 No.1 y Op.38 No.3, de las cuales la más imaginativa y pre-romántica es la Op.20 No.3.


Trío Sonata en Sol menor Op.12 No.3

Kozeluch explotó esta polémica 'forma musical' escribiendo la friolera de 63 piezas. Éste es el más destacable de los que se han llegado a grabar.


Sinfonía en Sol mayor

Mero ejemplo de su producción sinfónica.


Concierto para piano a 4 manos

Obra inusual, pues existen muy pocos conciertos para piano a 4 manos y quizás éste sea el primero de todos ellos. Se le suele atribuir el mérito a Carl Czerny pero su concierto fue compuesto después de la muerte del compositor polaco. Sus otros conciertos para piano (los que se pueden escuchar) son equiparables en calidad, almenos en su mayoría.


Dos Conciertos para Clarinete

Estos agradables conciertos gozan de una relativa fama entre sus composiciones.



27 noviembre 2014

Compositores Clásicos: Louis Spohr


Louis Spohr fue un violinista, compositor y director de orquestra alemán nacido en 1784 y fallecido en 1859.

Consagrado como uno de los músicos más célebres de su tiempo y conocido como el segundo mejor violinista de la época tras Paganini, inventó la técnica de apoyo del violín en el mentón.

Por aquellos tiempos, sus composiciones se consideraban del nivel de las de Beethoven y era muy admirado por sus compañeros, entre los que cabía contar a Mendelssohn o Chopin.

Su música está enormemente influenciada por la obra de Mozart y combina formas clásicas con modos de expresión del romanticismo temprano.


Inició su carrera como músico en Brunswick, en 1799, y viajó por Alemania como violinista. En 1805 fue nombrado maestro de conciertos en Gotha y se convirtió en uno de los primeros directores en usar batuta.

Empezó a componer y tras las giras con su mujer y los éxitos de sus dos primeras óperas, se estableció en la ciudad de Kassel en 1822, trabajando como maestro de capilla hasta su muerte.

Obras Clave

Concierto para Violín No.8 en La menor Op. 47
Su concierto más famoso y de los pocos que aún se interpretan en la actualidad. Con él consiguió un éxito instantáneo debido al uso de varias fórmulas operísticas en un mismo movimiento. De mis conciertos para violín favoritos.


Sinfonía No.6 en sol mayor “Histórica” Op.116
Sinfonía en la que Spohr intenta satirizar la gran ópera. En cada uno de 3 primeros movimientos utiliza estilos de periodos musicales anteriores (Bach-Händel, Mozard-Haydn y Beethoven), acabando con un último con el que quiso parodiar la música de sus contemporáneos.


Concierto para Clarinete No.1 Op.26


Nonet en Fa mayor Op.31


27 septiembre 2014

Compositores Clásicos: Muzio Clementi


Muzio Clementi (1752-1832) fue un compositor, editor, fabricador de pianos y gran intérprete inglés del período clásico reconocido como el primero que escribió obras para el susodicho instrumento.


Nacido en Roma, fue un niño prodigio comprado por una familia rica a los trece años con la que estudió el clavicémbalo.

En 1774 se trasladó a Londres, donde se convirtió en el mejor intérprete de teclado de toda Inglaterra. Hizo varias giras por Europa, llegando incluso a tener un duelo de improvisación con W.A. Mozart, saldado con un empate.

Tras esto se retiró de los conciertos y se dedicó a la enseñanza. Creó una editorial y se aseguró los derechos de publicación de diversas composiciones de Beethoven.

Después de ser nombrado director de la Filarmónica de Londres, se retiró a las afueras de Lichfield, donde residió hasta su muerte. Fue enterrado en la Abadía de Westminster con la inscripción "Padre del Pianoforte" en su tumba.

Lápida de Muzio Clementi en la Abadia de Westminister

Recopiló su profundo conocimiento del teclado en 100 estudios llamados “Gradus ad Parnassus”, que fueron clave en la enseñanza de piano del siglo XIX.

Sus sonatas y sonatinas para piano son quizás sus obras más sobresalientes y difundidas. Las últimas sinfonías que compuso son consideradas de las primeras y mejores pre-románticas.