• Hay que estar bien alerta con todo intento de enmarcar un conflicto como es en este caso el de género, especialmente si se trata de uno con apariencia progresista.
  • La trabajadora actual vive en un mundo globalizado, víctima de la precariedad laboral y solo pudiendo sentirse parte de un proceso económico, sin una identidad cultural a la que aferrarse.
  • El sexo, el género, binario o no binario, fluido... tras el auge de luchas como la feminista o por la libertad sexual, muchas han sido las realidades de este tipo que se han puesto sobre la mesa.
  • Es importante retener 2 concepciones de la naturaleza del ser humano, la social, que constituye la base de la educación, y la política, que contribuye a la extensión de susodicha educación; porque, son 2 elementos fundamentales en la construcción y salud del sistema democrático.
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14 septiembre 2014

Boyhood (ídem, 2014) de Richard Linklater



Boyhood es la última película de Richard Linklater (director de la trilogía romántica) y ahora mismo está es boca de medio mundo. Estamos delante de un singular proyecto grabado a lo largo de 12 años narrando la historia de un chico llamado Mason y su (inestable) familia. Durante esa docena de años vemos como Mason va quemando etapas en su vida y adquiriendo nuevas experiencias mientras los problemas familiares van haciendo mella en su forma de ser.

Además de Mason (Ellar Coltrane), también tiene un protagonismo especial su hermana Samantha, dos años mayor que él. Con Samantha también vemos como va dejando de ser la divertida e inocente chica que pelea con su hermano pasando a ser la típica adolescente americana con pájaros en la cabeza. Samantha está interpretada por Lorelei Linklater, hija del director de la película. Ethan Hawke y Patricia Arquette son las dos caras conocidas del reparto y los dos están a gran nivel. Mención especial para Ethan que parece que con Richard Linklater se transforma en un gran actor.


Como es habitual en sus películas, la cámara de Linklater se mueve sin excesivos alardes dando todo el protagonismo al guión y al carisma de sus actores y en ninguna película le había dado tan buen resultado. La duración de la película (cercana a las 3 horas) no se hace en ningún momento pesada o lenta pues vamos viendo saltos en el tiempo que a veces nos dicen más que lo que ocurre en la propia película.

Con los dos personajes principales vemos como van creciendo y adentrándose en el mundo adulto, pero pese a que la película está centrada en ellos, también vemos como sus padres evolucionan, reconocen errores pasados y rehacen sus vidas ante la mirada crítica de sus hijos que se ven envueltos en el terremoto emocional por el que les llevan.


La grabación de Boyhood ha sido llevada a cabo durante una semana al año y gracias a esta peculiar forma de rodar una película vemos como aparecen en los diálogos grandes acontecimientos de los Estados Unidos en el siglo XXI como la Guerra de Irak o la elección de Obama como presidente. Pero no sólo momentos históricos, también vemos como afecta a los jóvenes tecnologías como los videojuegos del momento, el teléfono móvil o incluso las sagas de Harry Potter o Crepúsculo. Todo esto hace que Boyhood sea además una capsula del tiempo en la que jóvenes y mayores se encuentran identificados, pues la historia de Mason es también nuestra historia.

El guión está escrito por el propio director Richard Linklater y, pese a que es posible que en ocasiones pueda ser algo predecible y con algún tópico, es un guión con diálogos entretenidos, conmovedores y muy ágiles pese a la durada del largometraje. También es destacable la banda sonora de Boyhood, pues tiene un peso muy importante en la película, pero lo curioso es que Linklater utiliza canciones conocidas en el momento en el que realiza la grabación, incluso como hilo conductor de la película y esto provoca que aparezcan canciones de grupos como Coldplay, Arcade Fire o incluso Soulja Boy.

Boyhood es una película de la que se seguirá hablando de aquí a una década gracias a su particular modo de grabación, pero más allá de su interesante propuesta, es una gran película que ya está en muchas quinielas para la temporada de premios.

08 febrero 2014

La trilogía romántica de Richard Linklater


A un joven norteamericano le deja su novia en Madrid y decide hacer un interraíl por toda Europa, en uno de esos viajes en tren conoce a una chica francesa con la que pasará un día increíble por las calles de Viena. Esta sería, grosso modo, la sinopsis de 'Antes de amanecer', la película con la que en 1995 Richard Linklater inició la trilogía del amor. Céline y Jesse, interpretados por Julie Delpy y Ethan Hawke, se enamoran casi al instante pero el destino hace que se separen.


Nueve años después se reencuentran en París, cuando Jesse se ha hecho famoso por escribir una novela sobre aquella noche. Durante la gira de promoción del libro Jesse está en una librería hablando a la prensa cuando se encuentra otra vez con Céline. Ha pasado casi una década y ya no son aquellos jóvenes aventureros y románticos, diversos fracasos amorosos han conducido a los dos a una situación en la que ninguno quiere continuar: Jesse está casado y tiene un hijo con una mujer a la que no quiere y Céline está en una relación en la que casi no ve a su pareja. Esta segunda película se estrenó en 2004 y los propios Ethan Hawke y Julie Delpy colaboraron en la escritura del guión.


La tercera película se estrenó el año pasado, esta vez la historia está ambientada en un pueblo mediterráneo del sur de Grecia. Jesse y Céline son pareja e incluso tienen dos hijas. Él es ya un escritor consgrado y ella sigue intentando salvar el mundo. Están de vacaciones en casa de unos amigos pero los cimientos de su relación empiezan a tambalearse. La mala relación que tiene Jesse con su ex-mujer y lo poco que ve a su hijo hace que sus peleas con Céline sean constantes. Ehan Hawke y Julie Delpy también colaboraron en el guión.


Las tres películas se encuentran en diversos puntos de Europa y todas se lo juegan todo a su guión. La trilogía se basa en diálogos entre los dos protagonistas, a veces con comentarios existencialistas o filosóficos y otras veces tan solo divagaban sobre la vida. Pero es ahí donde reside su encanto, no se trata de películas románticas que lo que intentan es buscar el llanto fácil del espectador, Linklater apuesta por unos diálogos ingeniosos y al carisma de sus dos personajes principales, y por supuesto la jugada le sale magnífica.

Durante los 18 años que hay entre la primera película y la tercera vemos envejecer a los personajes y como su concepción de la vida varía con el paso del tiempo, como entran de lleno en la madurez y como tienen que afrontar problemas a los que no están preparados.


En las dos primeras películas, el director aprovecha que la historia transcurre en dos grandes ciudades europeas y consigue explotar sus encantos. En Viena entran en una tienda de música llamada “Teuchler Schallplattenhandlung”, una tienda que existe de verdad y contiene una increíble colección de vinilos. Además, Linklater también utiliza la mítica noria del Prater o Riesenrad desde la que los protagonistas ven el atardecer.

En cuanto a la capital de Francia, la película se inicia en la librería Shakespeare and Company, una de las librerías más conocidas de Europa y por la que han pasado celebridades de todo el mundo. Los personajes también hacen un viaje en barco por el Sena y hablan de la catedral de Notre Dame.

Para finalizar diré que Linklater ha creado, en conjunto, una de las mejores historias románticas de los últimos 20 años y de la que se hablará durante varios más. Además, quién sabe, quizás en 2021 tengamos una nueva entrega.


'Celine': Últimamente me he preguntado. ¿Tú conoces a alguien que esté en una relación feliz?.
'Jesse': Sí, claro. Conozco parejas felices... Pero creo que se mienten uno al otro.