• Hay que estar bien alerta con todo intento de enmarcar un conflicto como es en este caso el de género, especialmente si se trata de uno con apariencia progresista.
  • La trabajadora actual vive en un mundo globalizado, víctima de la precariedad laboral y solo pudiendo sentirse parte de un proceso económico, sin una identidad cultural a la que aferrarse.
  • El sexo, el género, binario o no binario, fluido... tras el auge de luchas como la feminista o por la libertad sexual, muchas han sido las realidades de este tipo que se han puesto sobre la mesa.
  • Es importante retener 2 concepciones de la naturaleza del ser humano, la social, que constituye la base de la educación, y la política, que contribuye a la extensión de susodicha educación; porque, son 2 elementos fundamentales en la construcción y salud del sistema democrático.
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13 abril 2014

Las diez mejores películas de Buster Keaton





1- El moderno Sherlock Holmes (Sherlock Jr., 1924) 


Sherlock Jr. es uno de los filmes más influyentes de la historia del cine. Repleta de inventiva y humor, Keaton da rienda suelta a su talento mediante el sueño de su protagonista, avanzándose en la técnica y la práctica varias décadas a su tiempo. 




2- El maquinista de la general (The general, 1926)


Considerada generalmente como la gran obra maestra de Buster Keaton, El maquinista de la general es sin duda una lección magistral de planificación, montaje y ritmo narrativo. Un viaje en tren delirante que se convirtió rápidamente en uno de los grandes hitos del cine mudo. Memorable.




3- Siete ocasiones (Seven chances, 1925)


Dividida en dos partes bien diferenciadas; asistimos en cada una de ellas a un registro del humor de Buster Keaton: En la primera apreciamos un humor reposado, de pequeños gestos, mientras que en la segunda gozamos de una de las más frenéticas exhibiciones atléticas del gran Buster mediante una surrealista persecución que forma parte de los anales de la historia. Una obra maestra en toda regla.




4- El héroe del río (Steamboat Bill, Jr., 1928) 


Buster Keaton se enfrenta a un huracán es una cinta repleta de efectos especiales perfectamente logrados y que incluye algunas de las secuencias más geniales de su director. Los riesgos físicos que tomaba Keaton se ejemplifican perfectamente en este largometraje. 




5- El cameraman (The cameraman, 1928)


Relato encantador que puede entenderse como una declaración de amor hacia la cámara. Los gags se suceden en las situaciones más inesperadas en el filme más romántico que dirigió Keaton. Su última obra maestra. 




6- El navegante (The Navigator, 1924)


Imaginación y humor en alta mar. Muchos de los cortometrajes de Buster Keaton guardaban una estrecha relación con el mundo marítimo y El navegante fue la culminación de los mismos en forma de largo. Keaton y su enamorada perdidos en medio del océano. La diversión está servida. 




7- La ley de la hospitalidad (Our Hospitality, 1923)


Disputas familiares y líos amorosos llevan al protagonista de esta película a encontrarse frente a la muerte y sus verdugos. La ley de la hospitalidad fue uno de los primeros largometrajes que dirigió Buster Keaton y, vista a día de hoy, se puede apreciar que es la precursora de un lenguaje que se encumbraría pocos años después.




8- El colegial (College, 1927)


El colegial no es uno de los trabajos más brillantes de Keaton, pero posee escenas de un humor visual realmente destacables. Además, ver a Buster en un campus universitario tratando de impresionar a su chica no tiene precio.




9- Las tres edades (Three ages, 1923)


Buster Keaton realiza una parodia de Intolerancia (Intolerance, 1916) de David W. Griffith y sitúa una misma historia en tres épocas completamente distintas: La edad de piedra, el esplendor de Roma y la actualidad (allá por los años veinte, claro). El resultado fue un apabullante éxito que auguraba el gran futuro de su director.




10- El boxeador (Battling Butler, 1926)


La total ineptitud de pamplinas con los guantes era de preveer. El problema está en que debido a una confusión se verá obligado a subirse al ring. Una obra menor pero perfectamente apreciable. 


10 abril 2014

Los diez mejores cortometrajes de Buster Keaton





1- Una semana (One week, 1920) 


El cortometraje más memorable -que ya es decir- de Buster Keaton. En él, una pareja de recién casados trata de construir su casa prefabricada, pero el resultado final no será el deseado. Un perfecto ejemplo de la "concepción arquitectónica" del humor del gran Keaton.




2- El gran espectáculo (The play house, 1921) 


Rocambolesca historia en la que Keaton hace gala de su enorme imaginación y rompe esquemas mediante sueños, personajes que se repiten y unas hermanas gemelas que no dejan de confundir al protagonista. Brillante.




3- La casa eléctrica (The electric house, 1922) 


Otro ejemplo del ingenio arquitectónico y la destreza de Keaton en la planificación y la escenografía. Además de ser trepidante y divertida, la cinta se puede interpretar como una ridiculización de los nuevos artefactos electrónicos de la época.





4- Vecinos (Neighbours, 1920)


Comedia romántica en la que Keaton juega con los espacios presentando a dos vecinos jóvenes y enamorados separados por la valla que divide sus respectivas propiedades. De gran ingenio, Vecinos es uno de los cortos más reconocibles de su autor.




5- El chivo (The Goat, 1921) 


El chivo es uno de los muchos filmes de Buster Keaton que se fundamentan en una disparatada y frenética persecución. En este caso concreto, se debe a la confusión del protagonista con un famoso forajido apodado "Dead shot Dan". 




6- El espantapájaros (The scarecrow, 1920) 


Imaginativo e innovador, El espantapájaros es uno de los cortometrajes más divertidos del gran Buster. Nuevamente bajo un pretexto romántico, se presenta una cruda rivalidad entre dos jóvenes jornaleros que da pie a secuencias de gran potencial artístico.




7- Pamplinas nació el día 13 (Hard luck, 1921) 


Al quedarse sin trabajo Buster trata de suicidarse bebiendo una botella de veneno, pero ésta en realidad contiene alcohol. Bajo este pretexto, la película presenta una serie de sucesos hilarantes, incluyendo un prodigioso final que se creía perdido y fue recuperado recientemente en unos archivos rusos.




8- El guardaespaldas (High Sign, 1921)


En su incesante búsqueda de empleo, Buster se ve involucrado accidentalmente con una banda de criminales. Cuando recibe la orden de asesinar a un hombre de negocios, el propio Keaton se convierte en el guardaespaldas de éste y su hija. Pese a que se dice que el director no quedó muy satisfecho con el resultado, High Sign se ha convertido en uno de sus mayores clásicos.




9- Las relaciones con mi mujer (My wife's relations, 1922) 


Debido a su duración -30 minutos- se suele considerar Las relaciones con mi mujer como un mediometraje, pero nos vemos con la obligación de incluirlo en esta lista, pues pocos filmes de Buster Keaton provocan tantas carcajadas como este. Un matrimonio accidental, una mujer irlandesa y sus cuatro hermanos.... Imagínense al pobre Buster en ese atolladero. 




10- Pamplinas y los fantasmas (The haunted house, 1921)


Aquí encontramos uno de los gags más desternillantes de Buster Keaton. Los elementos del mismo son un banquero despistado, un montón de billetes y un bote de pegamento. Suena tópico e infantil, pero quizá se deba a la cantidad de veces que otros cómicos han imitado al maestro Keaton, ¿no creen? 


09 abril 2014

Pamplinas: El personaje



Los grandes cómicos de los inicios del cine solían crear un personaje que les acompañaba en cada una de sus aventuras y que acostumbraban a devenir el alter ego del propio comediante. Buster Keaton no fue una excepción, y una vez se introdujo en el mundo del cine empezó a trabajar en la creación de un personaje con personalidad propia. 

El origen del personaje de Keaton, conocido como "cara de piedra" en Estados Unidos y también como "cara de palo" o "pamplinas" en España, lo encontramos en los primeros cortos de Keaton y "Fatty" Arbuckle. En un primer momento, la definición del personaje era vaga. Poseía el humor físico característico del slapstick y en el cual Buster era inigualable, pero carecía de una personalidad distinta a la de los comediantes comunes. 


Fue tras un gag en el que Keaton recibía todo tipo de improperios a los que respondía con total pasividad que tuvo la idea de crear un hombre de rostro inalterable que luchara contra las adversidades sin apenas expresar una emoción. A partir de ese momento, nació pamplinas, un héroe silencioso que pasó a la historia y que analizaremos en mayor profundidad a continuación.

La primera característica visual que debía tener todo personaje cómico era un atuendo particular y reconocible. Keaton utilizaba siempre un traje con corbata a rayas o uniforme, acompañado de un sombrero característico que solía terminar aplastado. Las circunstancias de los filmes podían llevar a Keaton al uso de otros ropajes -le hemos visto vestido de marinero, prisionero etcétera- pero la regla general era lo más común.


En cuanto a su carácter, pamplinas era un hombre serio, imperturbable e impasible, que jamás nos ofrecía ni una sonrisa ni una lágrima. Enamoradizo como ninguno, era capaz de luchar valientemente contra toda adversidad que surgiera en su camino haciendo uso de su portentosa e insólita imaginación, aunque a menudo ésta le jugara malas pasadas. 

Los riesgos físicos que tomaba Buster nos permiten ver a pamplinas bajo un edificio que se derrumba, sobre un tren descarrilado o corriendo delante de un alud de enormes rocas. Hay que tener en cuenta que debido a estos riesgos Keaton sufrió numerosas lesiones durante su trayectoria, llegando incluso a romperse un hueso del cuello (literalmente).


No importa lo que ocurra, nuestro héroe luchará sin un atisbo de duda hasta conseguir la chica o salir del atolladero en que se haya metido. Está claro que pamplinas no es un personaje tan famoso como el Charlot de Charles Chaplin, pero no cabe duda que está igualmente conseguido que éste último. 

07 abril 2014

Buster Keaton: El hombre que nunca reía




Joseph Francis "Buster" Keaton nació en Piqua, Kansas, el 4 de Octubre de 1895 y falleció en Woodland Hills (Los Ángeles), California, el 1 de Febrero de 1966. A lo largo de estos años, dirigió y protagonizó un buen número de obras maestras que le encumbraron como uno de los grandes cómicos del cine mudo, así como en uno de los cineastas más influyentes de todos los tiempos. 


Keaton nació en el seno de una familia dedicada al espectáculo, por lo que a los tres años de edad empezó a formar parte de la compañía teatral de sus padres, que pasó a denominarse "The three Keatons". Estos espectáculos de vodevil con los que Buster viajó por toda América y Gran Bretaña eran conocidos por ser los más violentos del país. El señor Keaton no dudaba en lanzar al pobre niño al foso de la orquestra o a usarlo como escoba humana. La crueldad del show hacia su joven estrella trajo numerosos problemas a la familia con la Sociedad Neoyorquina de Protección a la Infancia.

Antes de proseguir, cabe apuntar la anécdota que explica el sobrenombre con el que es conocido este director (Buster). Al parecer, un buen día, tras verle caer de una escalera sin hacerse un solo rasguño, el famoso escapista Harry Houdini -colaborador en aquella época del señor Keaton- exclamó ante su asombro: "That was a real buster". Legando para siempre ese sobrenombre a Joseph Francis.

Y es que fue en esos años de vodevil en los que Keaton forjó su prodigioso físico y su enorme prestigio como comediante. En 1917 Buster abandonó la compañía familiar y, tras un breve periodo de tiempo en los teatros, se introdujo en el mundo del cine de la mano del maestro del slapstick Roscoe "Fatty" Arbuckle. La sociedad que forman los dos genios de la comedia se traduce en un seguido de cortometrajes mediante los cuales Keaton aprende la técnica cinematográfica y crea el estoico personaje que le acompañará durante toda su trayectoria y del que hablaremos en una futura entrada.

En 1920, los problemas con la justicia de Arbuckle obligan a Keaton a "independizarse" creativamente, hecho que le lleva a asociarse con el famoso productor de Hollywood Joseph Schenck. Este hombre jugó un papel decisivo en la carrera de Keaton, pues, consciente de su talento y enorme creatividad, le proporcionó los mayores presupuestos de la época, ofreciéndole cheques en blanco producción tras producción que permitieron al cineasta desarrollar todas sus ideas por caras que estas resultaran. Esto que explicamos se ejemplifica en la famosa frase que pronunció Schenck en referencia a Keaton: "Si existe algún modo de hacer una película cara, Buster lo encontrará".

Entre 1920 y 1928 Keaton trabajó en su propia productora, filmando hasta 19 cortometrajes y 9 largos en los que ejercía de productor, director, guionista y actor principal. Es en esta etapa donde todo el talento de Buster delante y tras las cámaras vio la luz. A través de las aventuras de su personaje, quien se enfrentaba imperturbable a su destino, Keaton desarrolló un estilo espontáneo pero a su vez calculado, contraponiendo lo clásico con lo vanguardista amén de un perfeccionismo casi matemático. En su cine se puede apreciar cómo utilizó todos los avances técnicos y lingüísticos que se fueren produciendo en los años 20, creando un cine moderno y único que sigue vigente noventa años después. Debemos comentar también el uso que realizó de los más avanzados efectos especiales de la época, sin que estos eclipsaran la trama de ninguna de sus películas. En estos años, Buster colaboró con muchos otros directores, entre los cuales cabe destacar a Edward F. Cline. 

Pero no todo era tan bonito y perfecto como pueda parecer ahora, el éxito de otros genios de la comedia muda estadounidense como Charles Chaplin o Harold Lloyd eclipsó el del propio Keaton. Los fracasos en taquilla se sucedieron y la MGM adquirió la productora de un Keaton que desde ese momento perdió toda libertad creativa. Estos hechos, la llegada del cine sonoro y sus problemas matrimoniales le acabaron llevando al alcoholismo y su figura cayó en el olvido durante años.

Una vez superada su adicción y tras recuperar el control de su propia vida, Keaton participó en algunos filmes de directores de fama y categoría como Billy Wilder o el propio Chaplin. Sus labores de guionista cómico durante décadas le hizo ganar cierta reputación en el sector televisivo, donde volvería al estrellato en los años 50. Su recientemente recuperada popularidad permitió a muchos críticos e historiadores reivindicar la figura del Keaton cineasta, hasta el punto de que hoy es considerado unánimemente como uno de los más grandes e influyentes directores de la historia. 

Entre los reconocimientos que cosechó Keaton antes de su muerte se encuentra un Oscar honorífico (1959) a toda una trayectoria. A los 70 años de edad falleció víctima de un cáncer. Por fortuna, su legado cinematográfico estará siempre con nosotros.