dimarts, 27 de maig de 2014

Banda aparte (Bande à part,1964) de Jean-Luc Godard




"Arthur, no dejaba de mirarse los pies mientras piensa en ellos. Odile se preguntaba si los dos chicos se habían dado cuenta del movimiento de sus pechos bajo el jersey y Franz pensaba en todos y en nadie"



Franz (Sami Frey) y Arthur (Claude Brasseur) se sienten atraídos por Odile (Anna Karina), una inocente joven con la que han coincidido en una academia de inglés. Al descubrir que ésta trabaja en una casa de la aristocracia, convencen a la muchacha para que les ayude a robar en el domicilio.


El movimiento conocido como Nouvelle Vague surgió como la respuesta de unos jóvenes cinéfilos a la comercialización del séptimo arte en los Estados Unidos. A partir de esta premisa, nació una oleada de cineastas en Francia (poco después el movimiento se expandiría a muchos otros países: Japón, Checoslovaquia...) que deseaban crear un arte más libre y personal, alejado de todo convencionalismo en la estética y las formas.

Pues bien, de entre todos los autores que capitalizaron este movimiento, sin duda el más representativo y fiel a aquello establecido en sus inicios fue Jean-Luc Godard, un autor controvertido, único y difícil que todavía hoy genera fuertes discusiones entre fans acérrimos y detractores. 


Banda aparte es una película perfectamente fiel al movimiento. Libre y alejada de convencionalismos, se muestra rompedora desde su inicio, con unos títulos de crédito en los que vemos un collage formado por los protagonistas y el título de la cinta. A partir de ahí se desarrolla una trama inspirada libremente en la novela Fool's good de Dolores Hitchens.

La película, que posee cierto aire cómico y tintes de cine noir, funciona como sentido homenaje de un cinéfilo más -Godard- hacia el género policíaco de serie B. Pero lo más interesante de la misma son la innovaciones formales que el autor introduce en ella. 


Además del peculiar uso del montaje, hay que destacar: la introducción y desaparición del narrador, los subargumentos clásicos del género que no duran más de un minuto y que sirven únicamente para alejarse temporalmente de la trama e incluir nuevas ideas o cuestiones en la misma, la escena en un bar de París en la que Godard corta todo sonido durante prácticamente un minuto y en la que los tres protagonistas bailan al sonido de una música que se ve interrumpida por el anteriormente citado narrador, etc.

Otro elemento notable en Banda aparte son las primeras alusiones políticas dentro de la filmografía de Godard, elemento que años más tarde se convertiría en el eje central de su cine.

Sea como fuere, aquellos que amen la Nouvelle vague adorarán Banda aparte y aquellos que nunca la han visto con buenos ojos la detestarán y la acusarán de pretenciosa. Juzguen ustedes mismos, ¿nuestra realidad? Ni una cosa ni la otra. 






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